Estado "ON"
Periodos de mejoría de los síntomas tras la administración de una dosis de medicación. Durante el "ON", la persona con párkinson suele tener mejor movilidad, menos rigidez y menos temblor.
Con el paso de los años, la respuesta a la medicación suele cambiar. Lo que antes era una respuesta con mejoría estable a lo largo del día, se convierte en una respuesta inestable donde en momentos determinados del día reaparecen los síntomas del párkinson o aparecen unos movimientos involuntarios. Esto es lo que llamamos fluctuaciones y discinesias.
Para entender cómo funciona la medicación en esta etapa, el personal sanitario utiliza dos términos clave:
Periodos de mejoría de los síntomas tras la administración de una dosis de medicación. Durante el "ON", la persona con párkinson suele tener mejor movilidad, menos rigidez y menos temblor.
Periodos donde el beneficio del fármaco es insuficiente y reaparecen los síntomas del párkinson (como lentitud, rigidez, temblor o problemas para caminar). Estos estados suelen ocurrir cuando los niveles de medicación en el cuerpo bajan.
Las fluctuaciones son variaciones en la respuesta a la medicación a lo largo del día. No todas son iguales:
Es muy importante saber que no solo aparecen síntomas relacionados con el movimiento en una fluctuación. Muchas personas con párkinson experimentan cambios en otros síntomas que coinciden con los periodos "OFF" llamados no motores:
Las discinesias son movimientos involuntarios (como balanceos, muecas o movimientos de brazos y piernas) que aparecen debido al tratamiento prolongado.
Es la más frecuente y ocurre cuando la persona con párkinson está en su mejor estado "ON", generalmente 1 o 2 horas después de la toma (suelen ocurrir en concentraciones máximas de levodopa).
A menudo, a la persona con párkinson no le molestan tanto como al familiar o cuidador, a menos que sean muy intensas o problemáticas.
Son posturas forzadas y a veces dolorosas, que suelen afectar a los pies o piernas cuando los niveles de medicación son bajos, frecuentemente por la mañana temprano.
La aparición de estos síntomas no significa que la medicación haya dejado de funcionar, sino que el cerebro ahora necesita una estimulación más continua y menos a "golpes" o pulsos. Identificar y anotar en qué momentos del día ocurren estos episodios ayudará mucho al neurólogo a ajustar las dosis o proponer nuevas estrategias de tratamiento para minimizar los periodos de OFF al día y mantener un ON de calidad.